Cinco pasos, plazos que publicamos por escrito, pagos por avance y treinta días de garantía. Sin letra pequeña y sin plantillas: si algo de esto no encaja con tu proyecto, lo hablamos antes de firmar.
Nos cuentas qué necesitas y qué quieres conseguir, por videollamada, correo o WhatsApp. Entendemos objetivos, no solo requisitos. Es gratuita y sin compromiso: si vemos que no somos la opción adecuada, te lo decimos. Si tu proyecto lo requiere, firmamos un NDA antes de empezar.
En 24 a 48 horas hábiles recibes una propuesta con las tres cosas que importan: alcance detallado —incluido lo que queda fuera—, cronograma con hitos de entrega y presupuesto cerrado con su forma de pago.
No desaparecemos hasta el final. Entregamos por partes para que revises y corrijas el rumbo mientras todavía es barato hacerlo, con comunicación constante. Los pagos van ligados al avance, no por adelantado.
Antes de publicar, probamos: pruebas exhaustivas sobre la entrega final. Después de publicar, medimos: dejamos la analítica configurada para que sepas si está funcionando.
Treinta días desde la entrega para que aparezca cualquier fallo, y lo corregimos sin coste. A partir de ahí decides tú: hay planes opcionales de mantenimiento —seguridad, respaldos, monitoreo y soporte— que se cotizan aparte.
Depende de la complejidad, pero estos son nuestros rangos habituales. En la propuesta concretamos el tuyo con hitos.
Trabajamos con instituciones públicas, embajadas y organizaciones que manejan información sensible. Estas son las reglas, y no cambian según el cliente.
¿Te quedan dudas sobre alcance, tecnologías o facturación? Están resueltas en las preguntas frecuentes.